Descripcion: La tinta se corría, y el borde de mi mano estaba manchado. La
perra, se hecho a mi lado, custodiando tal vez que no deje de
realizar aquel acto de honor, de lealtad con el corazón; el reloj
seguía avanzando, llegando las perillas a las 4.00 am; los apuntes
de comercial esperaban en el banco de suplentes para ser
analizados el día siguiente.
Descargue en varios silencios todo lo que tenía dentro.
Exhausto, termine de redactarla.
Me dispuse a firmarla, pero no lo hice: se me ocurriría que cuando
la tengas en tus manos sabrías, sentirías, tendrías en claro que
fueron mis manos las que te escribieron, que fueron mis labios los
que te hablaron, que fue mi corazón el que una vez más te llevo paz
y tranquilidad.
Arme el sobre, tome la bicicleta y fui hasta el frente de tu casa. Deje
la cartita en tu buzón.
Con una sobrenatural calma, regrese a mi cama. Cerré los libros, y
me acomode para dormir.
No di una sola vuelta para conciliar el sueño: sabía que soñaría
contigo, y tú conmigo.
No di un solo giro hacia mi costado: aquel último te amo con el que
firmaste, se actualizo en ese instante.