Descripcion: Vio la pared pintada de verde en el interior de la comisaría.
?¿Apellido? ?preguntó à contrecoeur el oficial al
joven.
?Pérez ?contestó el muchacho con la voz temblorosa
producto del nerviosismo.
? ¿Profesión? ?preguntó el oficial.
?Estudiante ?respondió sintiendo un alivio, creyendo
probable una reconsideración en el trato dado por el
agente de policía.
?¿De la Plata? ?preguntó entrecortado por una risotada?.
¡Siguiente! ?gritó el policía mientras cambiaba
la ficha.
?Apellido?, me pregunta el inútil sintiéndose divertido
y fingiendo una mirada imponente, autoritaria, soberbia.
?Wedernicoff?, respondo. ?¿Me estás cargando??, pregunta
el poli pero no espera respuesta: ?¿Profesión??, insiste
simulando compostura, previendo repetir la fórmula que le
resulta graciosa. ?Escritor?, respondo impostando la voz,
aunque es menester que, justo en la última sílaba, trague
saliva. Esto le causa gracia (tiene un humor fácil el hombre)
y luego me pregunta: ?¿Sos medio rarito, vos??.
La infamia me repercute hondamente. Se ríe de mi
condición poco arraigada de escritor y me prepotea con