Descripcion: Todas las noches la máquina de coser de María hacía sonar su monotonía hasta la madrugada cuando la vencía el sueño, siempre breve, porque el Islam demandaba las oraciones al amanecer. El último tiempo la acompañaba la soledad, su madre había muerto unos meses atrás. Por ser la hermana mayor de una familia tan numerosa como conservadora tenía el mandato de su extinto padre: ?Solo te casas si es con un paisano?. Jamás había siquiera pensado en pertenecer a hombre alguno y creía que terminaría sus días cosiendo para las clientas, pero especialmente para sus hermanas, cuñadas y sobrinas que se portaban muy cariñosas cuando necesitaban un vestido nuevo, cuya confección resultaba económica. La mayoría de las veces entre las parientas se decía por lo bajo: - Lleváselo a la tía María, total no tiene nada mejor que hacer.- Lo triste, lo que nadie veía era que esa mujer tenía que alimentarse y pagar las cuentas generadas por la vieja casa familiar, que por cierto ya estaba en vistas de ser vendida por sus hermanos y cuñados.