Descripcion: XIX
Deberíamos hacer algo con el Che Guevara, el turismo de izquierda
mueve mucha gente y además son gurises con plata. Ya quedó lejos
en el tiempo la frase pronunciada por el delegado de Magdala en aquella primera
reunión en la vieja estación buscando encontrar una manera de frenar la
desaparición del pueblo.
Eran doscientos veintiocho habitantes en ese entonces, hoy llegan a los
doscientos treinta y cinco; de los de ayer murieron tres, el matrimonio Saravia
y Ricardo Almada; de los nuevos, contamos a Silvia y su hija Ludmila,
Negrita y Pedro, Julieta y Hernán, Mariana y su hermana Andrea, todos
ellos venidos de Buenos Aires. Los dos que faltan mudaron su vida desde
Pehuajó, un matrimonio joven que creía en los pequeños gestos como el camino
menos traumático para hacer la revolución, se llamaban José y María,
ella llevaba un hijo en su vientre, casi como una casualidad histórica, y digo
casi porque el nombre que le pondrán al niño por nacer será Lionel, más
no Jesús. Tres casas, que estaban deshabitadas, fueron compradas por gente
de un poblado cercano y están siendo acondicionadas para su utilización. El