Descripcion: Los pulmones
El aire fresco que pasa a través de la nariz y de la boca
desciende a los pulmones, donde su oxígeno vital, absorbido
por el sistema circulatorio, es canalizado a través del corazón y
distribuido por la sangre. El oxígeno es consumido en las células,
dando como resultado el dióxido de carbono, que es un material de
desecho enviado a través de la sangre nuevamente a los pulmones
para ser exhalado. El funcionamiento general de los pulmones,
en conjunto con el corazón, ya ha sido tratado más arriba (Capítulo
20). En esta sección, trataremos con más profundidad el aspecto
espiritual de la relación entre el corazón y los pulmones, así como
la relación de los pulmones con la boca y la nariz (los órganos
de la respiración), la tráquea, la laringe y el cuello. También nos
referiremos al poder del habla.