Detalle del libro: CUENTOS PASAJEROS PARA LEER EN EL SUBTE, EL TREN, EL COLECTIVO, EL BAÑO O EL BANCO DE LA PLAZA?
Descripcion: EL HOMBRE DE LA BOLSA
Jorge, paseando por el parque, casi al caer la tarde, la
sombra de un gigantesco hombre lo sobrecogió. Al ver que
semejante monstruo se le acercaba, intentó correr, pero el
hombre corrió más rápido que él y lo alcanzó.
-¿Por qué huyes?- le preguntó el gigante, una vez que estuvo
cerca. Jorge confirmó que lo temible no era su rostro,
llamativamente hermoso, si no su gigantesco cuerpo.
Una vez tranquilizado, Jorge se animó a preguntarle:
-¿Quién eres?
-El hombre de la bolsa-contestó el gigante, mostrándole una
inmensa bolsa vacía.
-Ah, tú eres el que se lleva a los chicos cuando se portan mal.
-Esas son difamaciones. Amo a los niños.
-Me estás mintiendo. Tu fama trascendió las fronteras.
-Los que mienten son los lugareños, especialmente los
hombres.
-No te creo.
-Te cuento: yo lo que me robaba eran las mujeres mas jóvenes
y hermosas del pueblo, las ponía en esta bolsa y me las llevaba
a mi casa de campo. Ahí, rodeadas de flores y gracias a las
delicias de mi hermoso y bien dotado cuerpo, eran dulcemente
amadas. Eso las hacía inmensamente felices, de forma que
ninguna quería volver al pueblo, disfrutando con sumo ....