Descripcion: A modo de introducción
Los cuentos que componen el presente libro son exclusivamente producto de mi imaginación. Pero no una imaginación frondosa o alocada sino respaldada por hechos y circunstancias históricas que me incitaron a narrar situaciones y conductas que bien pudieron acontecer en menor o mayor medida. Correspondería entonces definir a estas narraciones como cuentos eróticos con soporte histórico.
En primer lugar, repasemos el concepto de erotismo. El antropólogo y filósofo francés Georges Bataille (1897-1962), en su obra El erotismo, lo ha definido como parte de la esencia física y espiritual del hombre, que excede la idea de sexualidad carnal con que se lo suele identificar. Bataille llegó a vincular el erotismo con la religiosidad, tales los casos de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, quienes en sus textos místicos, expresan un erotismo sublimado hacia Dios. Así como en otras manifestaciones más primarias de los procederes humanos, como la guerra, la muerte y, lógicamente, la satisfacción sexual inspirada en las fantasías elucubradas por la febril mente del hombre, se observa, de manera irrebatible, un erotismo sensual.