Descripcion: Flor espera el verano
Se llamaba Florentina, le decían abuela Flor Era blanca y
dulce, con aroma a canela, a vainilla o a jardín según la estación
del año. En invierno salían de su horno delicias para los nietos
¿Cuántos? Todos; los propios, los amigos de los propios, los
nietos vecinos, nietos de nietos.
En verano cantaba a los verdes de su parque, a los colores
de los pétalos. Fragancias, vida verde eran su propia vida,
también los chicos ponían gusto a sus días, completaban sus
almanaques de luz. Abuela Flor consentía a los pequeños, a los
más grandes escuchaba. Con la risa en los ojos siempre tenía una
respuesta a preguntas fáciles o difíciles.