Descripcion: PRÓLOGO
La vida me permitió descender en Juan Facundo, Maite, Jimena, María Florencia y Camila. También aceptaron mi corazón de padre Estefanía y Facundo.
Mi jardín recibió con gusto al Ciruelo de flor, al Arrayán, las Araucarias, el Sauce eléctrico y el Lluvia de oro.
Sólo faltaba este paso y me decidí a darlo.
He aprendido que nada sería de la fortaleza del cemento, sin el agregado de arena y cal.
La primera le da volumen y consistencia, la otra le aporta flexibilidad para adaptarse a las diversas formas que tomará la mezcla.
Así la vida se nos propone, necesitados de otros que nos mejoren con sus cualidades, para elevar las nuestras.
También se vale de hechos, de los que somos testigos, y que nos moldean las convicciones más profundas con llamativa facilidad.
Son fotos de momentos que nunca olvidaremos y que rigen, a futuro, nuestras reacciones y discursos.
Este libro se compone de esas fotos.
Cada uno de sus textos representa instantes en que algo me llegó al profundo, allí donde sólo estoy yo y mi ser, y me cambiaron la visión de la realidad.