Descripcion: Prólogo
Afortunadamente la literatura nos recuerda que hay vida más
allá de las corrientes, un pedazo de vida, auténtico y lejano, que
flota como en un estanque, a la espera de ser leído. Afortunadamente
también, llegar a ello requiere un tiempo; es el tiempo del
viaje hacia lo extraño. Partamos.
Un libro de cuentos es una suerte de archipiélago, bañando por
una niebla, en donde, según se avanza, nos van saliendo al paso
oscuros promontorios. Entrar en cada uno implica cambiar de
traje, olvidar las normas, pisar otras épocas, quizá; en resumen,
abandonarse a esas noches, en que privado del sueño, el escritor
estuvo, entre el sopor y la fantasía, deambulando para dar forma
a su universo.
Por esto, uno podría caer del cielo a cualquiera de sus páginas y
no saber ni por asomo de qué pasta está hecho. Es necesario
cruzar el libro entero para darse cuenta de que sólo podremos
cartografiarlo si damos con la trama que lo aglutina; si cada
cuento es una isla con sentido propio, solo en su conjunto podremos
exprimirlo.