Descripcion: Entrega
El cotidiano contacto con el enfermo, proveedor de datos clínicos y problemas personales, enfrenta al médico con el mundo real dónde no caben las fantasías. De este modo, la crudeza del diario vivir, impele, no ya al médico ?per se? sino el ser humano que lo habita, a una especie de evasión, casi indispensable para su espiritual equilibrio.
Tal reacción depende de su personalidad. Si esta liberación se transforma en palabras, y éstas a su vez en poemas, puede ocurrir que no sea el optimismo su elemento predominante.
De ahí pues, que esta mi evasión siendo expresiva de mis sentimientos, deje traslucir tristeza y desánimo, entremezclados con una dosis variable de esperanza, y tenga asimismo la pretensión de recordar a todos aquellos que ponen saber y sentir al servicio del prójimo, esta simple experiencia: la mano que formula una receta, debe hallarse colmada de amor e impulsada por firme vocación de ayuda y entrega.