Descripcion: Visto en perspectiva, lo que aún me sorprende es mi propia
reacción ante todo aquello. La oscura noche caía serena y calurosa
sobre la carretera, como cualquier otra noche del mes de Junio.
Charlene Mooney dormía en el asiento del acompañante y yo
llevaba toda la noche conduciendo el veloz Chrysler Dynasty
bordó, modelo ochenta y ocho, de ella. Prometí a Charlene despertarla
a las tres de la mañana para conducir; pero dormía profundamente
y yo no estaba realmente cansado. Charlene dormía
con la boca entreabierta y su melena rizada pelirroja ondeaba
sibilante con la cálida brisa que se colaba a través de la ventanilla
semiabierta a su costado. Pensé si se sentía cómoda... debía tener
calor con aquella polera verde que llevaba desde casi dos días.