Descripcion: PROLOGO
Una palabra tan especial, tan conocida y un tanto olvidada hoy en día es el ?amor?, tiene demasiada relación con el trabajo literario y no literario, se compadece poco con el adjetivo ?colateral?.
Pues, ¿no es el amor un sentimiento que arrasa, abrasa, abruma, emborracha, anega, destroza, redime, nos eleva hasta lo más alto del cielo o igual es capaz de arrastrarnos a las zonas abisales donde el sufrimiento ya no puede ser dicho?
Si el amor es verdaderamente amor, ¿cómo puede, entonces, ser colateral? Colateral, o sea, tangente o secundario, adventicio, circunstancial, accesorio.
Cierto que el amor usa de las paradojas para expresarse, y también de su pizca ?o su montaña? de exageración. Basta leer a cualquiera de los poetas que se han dedicado a escribir temas románticos (en el caso de que exista algún poeta que no sea poeta del amor). Así, a Lilian el amor le provoca efectos especiales:
?Soy arrecife
Donde la luna quebranta
Soy arrecife
Donde la brutal ola golpea
Soy arrecife
Donde el faro ilumina
Soy arrecife
Donde el amor perdura
Soy arrecife
Donde la voz acalla
Soy arrecife
Donde la vida termina?